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jueves, 17 de septiembre de 2009

Lo que pasó a Belasar, Rey de los Caldeos, quien se creía muy poderoso e indestructible



1 EL REY Belsasar hizo un gran banquete a mil de sus príncipes, y en presencia de los mil bebía vino.


2 Belsasar, con el gusto del vino, mandó que trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre había traído del templo de Jerusalén, para que bebiesen en ellos el rey y sus grandes, sus mujeres y sus concubinas.


3 Entonces fueron traídos los vasos de oro que habían traído del templo de la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y bebieron 827 en ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas.


4 Bebieron vino, y alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra.


5 En aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, que escribía delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real, y el rey veía la mano que escribía.


6 Entonces el rey palideció, y sus pensamientos lo turbaron, y se debilitaron sus lomos y sus rodillas daban la una contra la otra.


7 El rey gritó en alta voz que hiciesen venir magos, caldeos y adivinos; y dijo el rey a los sabios de Babilonia: Cualquiera que lea esta escritura y me muestre su interpretación, será vestido de púrpura, y un collar de oro llevará en su cuello, y será el tercer señor en el reino.


8 Entonces fueron introducidos todos los sabios del rey, pero no pudieron leer la escritura ni mostrar al rey su interpretación.

9 Entonces el rey Belsasar se turbó sobremanera, y palideció, y sus príncipes estaban perplejos.


10 La reina, por las palabras del rey y de sus príncipes, entró a la sala del banquete, y dijo: Rey, vive para siempre; no te turben tus pensamientos, ni palidezca tu rostro.


11 En tu reino hay un hombre en el cual mora el espíritu de los dioses santos, y en los días de tu padre se halló en él luz e inteligencia y sabiduría, como sabiduría de los dioses; al que el rey Nabucodonosor tu padre, oh rey, constituyó jefe sobre todos los magos, astrólogos, caldeos y adivinos,


12 por cuanto fue hallado en él mayor espíritu y ciencia y entendimiento, para interpretar sueños y descifrar enigmas y resolver dudas; esto es, en Daniel, al cual el rey puso por nombre Beltsasar. Llámese, pues, ahora a Daniel, y él te dará la interpretación.

13 Entonces Daniel fue traído delante del rey. Y dijo el rey a Daniel: ¿Eres tú aquel Daniel de los hijos de la cautividad de Judá, que mi padre trajo de Judea?


14 Yo he oído de ti que el espíritu de los dioses santos está en ti, y que en ti se halló luz, entendimiento y mayor sabiduría.


15 Y ahora fueron traídos delante de mí sabios y astrólogos para que leyesen esta escritura y me diesen su interpretación; pero no han podido mostrarme la interpretación del asunto.


16 Yo, pues, he oído de ti que puedes dar interpretación y resolver dificultades. Si ahora puedes leer esta escritura y darme su interpretación, serás vestido de púrpura y un collar de oro llevarás en tu cuello, y serás el tercer señor en el reino.


17 Entonces Daniel respondió y dijo delante del rey: Tus dones sean para ti, y da tus recompensas a otros. Leeré la escritura al rey, y le daré la interpretación.


18 El Altísimo Dios, oh rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y la grandeza, la gloria y la majestad.


19 Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían delante de él. A quien quería mataba, y a quien quería daba vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería humillaba.


20 Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria.


21 Y fue echado de entre los hijos de los hombres, y su mente se hizo semejante a la de las bestias, y con los asnos monteses fue su morada. Hierba le hicieron comer como a buey, y su cuerpo fue mojado con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place.


22 Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto;


23 sino que contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.


24 Entonces de su presencia fue enviada la mano que trazó esta escritura.


25 Y la escritura que trazó es: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN.


26 Esta es la interpretación del asunto: MENE: Contó Dios tu reino, y le ha puesto fin.


27 TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto.


28 PERES: Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas. 828


29 Entonces mandó Belsasar vestir a Daniel de púrpura, y poner en su cuello un collar de oro, y proclamar que él era el tercer señor del reino.


30 La misma noche fue muerto Belsasar rey de los caldeos.

31 31 Y Darío de Media tomó el reino, siendo de sesenta y dos años.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Emilio Ichikawa escribe sobre "El más rufián de todos"

Fidel Castro: Empalagado con las mieles del poder cubano.

emilio ichikawa es cubano y escribe terrible desde Miami donde reside desde el 2000.

Andaba yo buscando algún artículo en los muchos blogs de cubanos libres (de esos cuyos autores pueden tomar cuba libre sin pedirle permiso a Fidel y menos a Raúl Castro, y me conseguí con este post de gran calidad ilustrado con la magnífica caricatura de (Santana, El Herald) que ven arriba, en el Blog de emilio ichikawa (que califico yo con 5 estrellas), alojado en el servidor ei, que yo no conocía:

Lean esto:

Cuando los mexicanos, chilenos, brasileños... o incluso los venezolanos hablan (mal o bien) de sus "militares", no refieren el mismo tipo de grupo social que cuando lo hacemos los cubanos. La elite de los llamados "militares" cubanos es una banda de rufianes sin formación académica o preparación física real. Más que héroes son matones con éxito; aseres que han sabido sortear algunas escaramuzas sin batirse jamás a frente desplegado. Incluyendo la guerra en Africa, donde muchos cubanos murieron por las traiciones y malas órdenes de otros cubanos. Por ahí andan los Diarios de muchos ex reclutas. Ya le llegará el momento a ese episodio malsano.

El más rufián de todos ellos es, por supuesto, el Comandante en Jefe. Diestro como ningún otro en esa tecné que los cubanos conocemos como "chacalismo". (Raúl es otro delincuente y otro rufián, pero más organizado). En su delirio, Fidel Castro aspira a un paquete completo de experiencias incompatibles: quiere ser Apolo y Buda, Dictador y Anacoreta, chicha y limoná... Un tirano que aspira que se tome su descomunal ejercicio de poder precisamente como una prueba de su humildad. Le ha reprochado, en el lenguaje del peor "presidio" (y que me perdone Amadís), que un par de sus funcionarios se embriagaron en "las mieles del poder", aún "sin conocer sacrificios", razón que les califica como unos "indignos".

Un lenguaje metafórico que ha puesto temblar a toda la burocracia de la isla. ¿Qué dijo Fidel Castro cuando dijo "sacrificio"? Se ha interpretado que quiso decir "Sierra Maestra", pero esa es solo una exégesis posible. ¿Qué dijo cuando dijo "mieles del poder"? Nadie sabe. Nadie precisa. Se abre, como de ciclo en ciclo, una temporada de caza de "corruptos"; solo que, como en Cuba no hay un patrón moral socialmente definido contra el cual se pueda precisar esa condición, no quedan claros los límites y cada quien puede ser juzgado con arbitrariedad.


Raúl Castro: Militares mandando